Durante la Semana Santa Zipaquirá, municipio ubicado a apenas una hora de Bogotá, se convierte en destino de peregrinación para miles de devotos que buscan pasar los días santos en la Catedral de Sal, uno de los templos subterráneos más grandes del mundo considerada la primera maravilla de Colombia.
La Catedral de Sal, construida dentro de una mina de sal a más de 180 metros de profundidad, se convierte en el epicentro de los actos litúrgicos de la Semana Santa.
Las estaciones del Vía Crucis, talladas en la roca de sal en los socavones de las antiguas minas, guían a los visitantes en un recorrido espiritual que evoca los últimos momentos de Jesús. La iluminación suave y el ambiente silencioso del lugar realzan el sentido de reflexión y recogimiento durante los actos religiosos.
Además de las celebraciones en la Catedral de Sal, las diferentes parroquias de Zipaquirá cuentan con una programación propia en la Semana Mayor con procesiones, rosarios y conciertos de música sacra en un ambiente de profunda devoción.
La Semana Santa en Zipaquirá, con la Catedral de Sal como protagonista, es una experiencia que combina la espiritualidad, el arte y la historia, ofreciendo un espacio de conexión con la fe en un escenario natural incomparable.