Desde el jueves de la segunda semana de octubre, se lleva a cabo en la población de Necoclí (Urabá antioqueño), el Festival Nacional del Bullerengue, celebración similar a las que también tienen lugar en otros municipios de la costa atlántica colombiana como María La Baja (Bolívar) y Puerto Escondido (Córdoba).
Durante cuatro días necoclienses y turistas rinden homenaje al bullerengue, ritmo musical propio de la cultura afrocolombiana proveniente de los esclavos cimarrones que, habiendo escapado de sus amos en Cartagena, se refugiaron en diferentes poblaciones fundadas por ellos mismos como el Palenque de San Basilio y Barú (actual departamento de Bolívar).
Tradicionalmente el bullerengue se ejecuta por un conjunto mixto en el que mujeres (cantaoras) lideran el canto, en forma de pregunta y respuesta, y los hombres (tamboreros) marcan el ritmo con tambor llamador y tambor alegre, instrumentos fundamentales de este género musical.
En las cuatro jornadas del festival en Necoclí se llevan a cabo diferentes presentaciones de agrupaciones de bullerengue, así como conversatorios y talleres sobre esta tradición de la región del Urabá, buscando mantener viva la herencia ancestral de las poblaciones afrodescendientes de la zona.
De igual manera se realizan concursos en los que se premian categorías como mejor cantante, mejor tamborero, mejor llamador, mejor bailador hombre y mujer, y mejor canción inédita.
El Festival Nacional del Bullerengue en Necoclí es una celebración emblemática que honra y revitaliza una parte esencial del patrimonio cultural colombiano, asegurando la supervivencia de una de las tradiciones más emblemáticas de la población afrodescendiente de la costa atlántica colombiana y sirviendo como homenaje eterno a la resistencia contra la esclavitud.